Después de 30 años y habiendo sido un referente de la moda en Donostia, ODDYTY echa la persiana.

¡OH, QUÉ PENA!

Pena es tener cºoño y no tener faena, qu’es básicamente lo que ha pasado con este pequeño comercio donostiarra. Supongo.

Queremos la última y mejor moda a precio de saldo, y claro…, esto, no funciona así: preferimos esperar dos temporadas a que fusilen esta moda y estar a lo que fue estar a la última moda hace dos años, cuando entonces sí era moda, porque preferimos qu’esté en los escaparates de un señor gallego que luego resulta ser malomalísimo, para entonces creer que sí vas a la última. Y NO, no vas a la última: eres la última en llevar lo que sí fue moda hace dos años!
…Que también hay que decir que lo de precio de saldo…

Me imagino en la página de la marca gallega a cienes y cienes de liebres diciéndole a Amancio que lo copia todo 😛
¡Ah espera…, QUE NO!…, que resulta que ellos son LA MODA en mayúsculas.
¿Coco Chanel? ¿Y esa quién es?

Se nota que muchos no habéis llevado uniforme cuando ibais a la escuela y os ha quedado esa cosilla.
Os cuento: era muy cómodo porque no tenías que preocuparte de cómo vestirte cada día y sabías que no ibas a destacar, ni para bien, ni para mal porque todas iban a ir vestidas excatamente igual que tú.
El uniforme podía quedarte mejor o peor, pero llevabas la misma ropa qu’el resto.
¡Anda mira…, COMO AHORA!

Ya dije en la anterior entrada que a estas alturas de la película, poco queda por inventar o crear y menos si estamos hablando de moda. Ya nos lo dijo Coco Chanel hace un tiempo: La moda cambia; el estilo, permanece.
El único modo de ser irreemplazable siempre, es ser diferente.

Esta es Coco Chanel. Hoy tendría 133 años. Ahora decidme que lo que lleva, ya no es moda.
E S T I L A Z O !

Nosotras no vendemos Chanel. Esa no es nuestra guerra.
Nosotras vendemos estilo además de moda a un precio más que razonable; precios tan competitivos como los de la marca de cuatro letras y lo que sí garantizamos, es que nosotras trabajamos con una sola pieza por talla, como mucho dos en tallas centrales. ¡Fuera los uniformes!
A no ser claro…, que seas una madre y tengas que pensar cada día qué cºoño le pones hoy a las criaturas para ir al colegio 😛
Entonces sí…, ¡ahí los uniformes son la leche! ¿Pero tú? Nainnnn!

Y hablando de diferente en moda, no me refiero exactamente a este tipo de cosas que ya no es que rocen el límite, si no que se rebozan en el absurdo del propio límite sobrepasándolo con creces.
Esto ya es más que pasarse de la raya: esto es pasarse el paso de cebra. Esto es otro nivel: o sea, nivelazo!

No se m’ocurre poner mejor pie de foto a esto, que lo que dice @beethoventodo en uno de sus tuits:
Hazte modelo, me decían. Que tienes cuerpazo, me decían. Que verás mundo, me decían

Que ya…, que también tendría qu’aplicarme esta otra frase suya: No pierdas tiempo chocando contra una pared con la esperanza de transformarla en una puerta, porque van a seguir haciendo lo que les salga del putain moño, añado. La frase de Coco, no de @beethoventodo.
Coco Chanel, no Coco el de Barrio Sésamo. 😀 😀 😀

Pero que sí, ¡que viva la diversidad! ¡Que vivan pequeños comercios como lo ha sido Oddyty durante 30 años, o por qué no, como somos nosotras: que viva Ai lof llu atelier!
¡QUE VIVA’L PEQUEÑO COMERCIO EN TU CIUDAD Y  EN TU PUEBLO!
¿Os imagináis una ciudad sin pequeño comercio, solo con grandes superficies?
Contesto yo y m’incluyo: no tenemos n’idea de lo que sería.

De vez en cuando, circulan y se comparten post sobre esto en facebook.
Me río por no llorar, o mejor dicho…, me río por no engorilarme cuando los veo.
Y lo qu’es más importante: me callo. Aunque me cueste, me callo, porque yo callada…, a veces hasta gano. Hay quien pensará que es callada cuando gano siempre. 😀
No puedo estar a tortazo limpio todo el santo día, facebookadamente hablando, pero no porque no tenga ganas, que las tengo, si no porque sería perder el tiempo, y para perder el tiempo, nunca tengo tiempo.

¡Qué claras se ven las cosas cuando decides embarcarte en l’aventura de abrir tu propio negocio…!
Esta es mi segunda vez; muy diferente a la primera porque en esta ocasión estoy acompañada, tengo unos añitos más, y vendo un producto de compra más continua.
Además…, que tampoco me viene de nuevo porque en mi casa, siempre ha habido comercio propio, y ese sí qu’era de compra diaria.

Es de 1º d’emprendizaje: NUNCAJAMÁSNEVER esperes nada de nadie, y menos, de la gente cercana, porque no van a estar: no te van a responder y muchísimo menos acompañar en tu aventura. Esto es así.
Me suelto el moño aunque me quede despeinada y sin pelazo, y porque no llevo sombrero para quitármelo, delante del que pueda decir lo contrario.
Envidia cochina me da el que pueda decir que a él sí le han acompañado-respondido-ayudado su gente. ¡OLÉ!
Partiendo de esta base, imaginad el resto.
Eso sí, luego tienes que sonreir y poner buena cara porque claro…, es gente cercana.
Si no tienes ganas de sonreir ni de poner buena cara, es mejor estar callado: ¡qué fluya! :S

¡Vaya gente que rodea a esta tipa…!
Muy parecida a la que te rodea a ti, lo que pasa es que contigo, no se ha dado el caso. Todavía.
Emprendiendo, o en la vida misma. No creas qu’es diferente.
Nunca esperas que a ti te pueda pasar, hasta que te pasa, y aprendes a hacer de tripas corazón. O algo.
Vivir de ilusiones para morir de decepciones.

¿Pero qué m’estás narrando? ¡Qué triste todo…! ¡Cualquiera emprende…!
NI y SÓ, qu’es parecido a sí y no, pero diferente.
Conoces a gente que no conocías y qu’empieza a dejar de ser gente para convertirse en personas. Y esto, mola: Gente que s’acuerda de qu’estás y que piensa en ti antes de ir a otro sitio. ¡Van donde ti antes qu’al ZARA, o antes de buscarlo en internet!
¡Fíjate tú que descerebrados y qué desconsiderados! Maldad pura.

Tengas o no tengas lo que busca, esto es muy d’agradecer. Pero mucho: Han pensado en ti primero.

Cada uno hace y gasta su dinero donde le da la santa gana, solo faltaría… Pero es que ese, no es el tema.
Además, que poco a poco vamos espabilando, aunque a veces cueste. Cada vez menos, también os voy a decir…: nos hemos caído del guindo! ¡¡¡Por fin!!!, qu’añadiría mi padre: ¡Te ha costado espabilar 40 años, pero ya no eres una panoli! 😀 😀 😀
¡Qué grande mi padre!…, y eso qu’es d´hablar poco: como yo. ¡Él sí que sabe callarse de putaine marre, MAEMÍA…!

Esta entrada de hoy especial, básicamente porque no hablamos de nosotras en particular, aunque sí en general: hoy es ODDYTY, esa tienda que ha dejado morir su propia ciudad, la gente de una ciudad como Donosti. Mañana podríamos ser nosotras, Ai lof llu atelier, o cualquier otro pequeño.
Nos da mucha pena incluso siendo competencia directa, ya que trabajamos marcas que ellos también han trabajado hasta ahora.
El pequeño comercio, puede y debe competir con el pequeño comercio, en igualdad de condiciones, y ver como hasta un gran pequeño comercio después de tantos años tiene que dar el cerrojazo, solo nos produce pena.
Los grandes se nos comen: hoy somos el pequeño comercio los que lo sufrimos, y mañana podrías ser tú. Antes, han sido otros.
… Si no que se los digan a los de Telefónica, por ejemplo. ¿Con quién hablas cuándo llamas? Con una máquina. ¡Hablas con una putaine máquina! O a los del Banco, porque…, ¿cuántos cajeros en las ventanillas hay hoy en día en un banco o caja de ahorros? ¡Qué pregunta…!, ¿y para qué están los cajeros automáticos? Tchsssss… Y así todo.
Nada ni nadie, somos indispensables. No hay más.

Alguno pensará que mucho hablar de gente y personas alrededor del pequeño comercio y poco, por no decir nada, de instituciones y ayuntamientos, qu’esos también tienen muuucha culpa. Hoy no toca: tocará.
Impuestos, obras, permisos, concesiones de aperturas, tráfico, APARCAMIENTO, por un oído m’entra lo que me digas y por el otro me sale, no se nos había ocurrido, s’estudiará, YA VEREMOS…
Lo dejo por hoy, porque hoy no me quiero inritar. 😀 😀 😀

Hoy hemos visto las barbas de nuestro vecino pelar, y ponemos las nuestras a remojar.
Gracias y hasta siempre, ODDYTY!