La energía ni se crea ni se destruye, solo se transforma. Lavoisier.

No…, no te has equivocado: estás en el blog olvidado 🙁 desde ahora ya menos 🙂   de Ai lof llu atelier. 😛

Ahora que cada día aparece una nueva terapia o producto milagroso y súpermegabeneficioso para la salud, nosotras y nuestros joyos, nos unimos al movimiento de la slow life.

¿Y qué es la slow life?
Pues como su nombre indica slow: lento, life: vida.

La slow life es una corriente cultural que defiende un cambio de la vida actual hacia la desaceleración y un mayor disfrute de la vida.

En resumen: DES-PA-CI-TO.
😀 😀 😀 ¡Ma-tád-me!

Hace un par de años en una feria, la medieval que se celebra cada mes de junio en la parte vieja de Hondarribia, tuvimos a nuestro lado un puesto enorme de minerales. También daban masajes energéticos y esas cosas, y claro…, ahí que fuimos…, nosotras y medio pueblo porque los del puesto, no paraban.
Había una mujer, más entendida que el resto, y teniendo una charla con ella, me dijo que eligiera una piedra y me señaló un grupo de piedras verdes. Eran malaquitas.
Elegí una y me dijo que no, esa no, fueron sus palabras más exactamente, así que terminó eligiendo ella la que sería mi primera malaquita. 

La usé durante un tiempo, y pensándolo ahora, creo que justo en el momento en que había hecho aquella malaquita mía, dejé de usarla pero…, se rompió la cadena. ¡L’abandoné!, 🙁  pero pasado el tiempo, la recuperé. 🙂
M’está quedando muy culebronera la historia, pero es tal cual.
Ya imagino un total de 5678 capítulos en Caracol Televisión de Malaquita de mi vida: ¿Cuándo serás mía?.

El caso es, como acabo de decir, que hace un tiempo recuperé mi malaquita, no sé si olvidada pero sí aparcada, y no me separo de ella. Somos felices y comemos perdices. 😀 😀 😀
¡MALAQUITA, MALAQUITA, MIS MALES QUITA!

Y después de ella, vinieron más: M’agencié un mala de malaquita.
Bueno…, no era exactamente un mala porque el mala o japa mala, es una especie de rosario tibetano que tiene 108 cuentas para repetir el mantra y normalmente son de madera.
El mío, de malaquita y cuarzo ahumado, solo tiene 85 cuentas, porque la bola, es más grande.
En Ai lof llu atelier, estamos haciendo los dos: piedra de 6mm con 108 cuentas, y piedra de 8mm con 85 piezas.
Pongo una foto para saber de qué estamos hablando 😛

El verde, es malaquita y cuarzo ahumado de 8mm. Tiene 85 cuentas.
El rosa es rodonita, amatista y cuarzo ahumado de 6mm. Tiene 108 cuentas.
¡Anudados a mano, señores! Mis ampollas m’han costado… 🙁

El caso es que lo de las piedras empezó como algo personal, pero muchos preguntábais al verlos, y otros muchos conociáis, y aunque no había intención de trabajar con piedras de este tipo ya que hay cuatrocientosveinticincomil tipos, aquí estamos. ¡A tope!
Empezamos con unos mala y unas pulseras sencillas a las que llamamos MINERANIMALES porque 5€ de los 15€ que pagas por esa pulsera, van destinados a una pequeña asociación de animales de Irun con la que colaboramos: Irunsos mascotas.
Ahora estamos con el I+D 😀 😀 😀 de unas pulseras más elaboradas y hechas también con minerales, que entrarán a formar parte de la familia sloulaif 😉 de la colección de Ai lof llu atelier.

Y buscando…, y mirando…, y aprendiendo…, hemos echado la vista atrás, muy atrás, y hemos llegado hasta los egipcios.
¿Hasta los egipcios? :O
¡Chí!
¿Y por qué hasta los egipcios?
Primero, porque a mí personalmente, m’apasionan.
Segundo, porque tenían unas joyas que en dos palabras como diría Jesulín, son IM-PRESIONANTES.
Y como muestra, un joyón.

*** Pulsera con scarabeus de lapislázuli encontrada en la tumba de Tutankamon.

Además del impresionante escarabajo de lapislázuli, el brazalete, de unos seis centímetros de anchura, lleva otras piedras incrustadas como cornalina, ágata, y turquesa, además de vidrio coloreado y oro.

Tercero, porque de una búsqueda en google…, nunca sabes muy bien dónde vas a terminar. 😀 😀 😀

Pues bien…, hace unos meses, hice un cursillo de arqueología egipcia y por supuesto, ahí estaban esas pedazo de joyas ma-ra-vi-llo-sas con sus oros, sus metales, sus esmaltes, y sus piedras.
Usaban muchas piedras: Piedras a tutiplén.
¿Por qué tantas piedras? Son bonitas, sí, pero estos…, además de belleza…
Estaba segura de que algo más buscaban…, y sis: ¡creían que las piedras tenían poderes!

¡Esto es una putaine obra maestra!
*** Esta diadema dorada fue diseñada, además de para asegurar la peluca del rey durante las ceremonias, para proteger su frente en la futura vida.
Está decorada con cloisonné de oro incrustado con círculos de cornalina bordeados con incrustaciones de turquesa, lapislázuli, y vidrio azul.
En la zona de la frente, se encuentran las deidades protectoras del Alto y Bajo Egipto: la diosa buitre, Nejbet, con los ojos incrustados en obsidiana, y la diosa cobra, Uadyet, incrustada con piedras semipreciosas y vidrio. Las flores de papiro de cada lado son de malaquita y el nudo en la parte posterior es de calcedonia.

A ver…, que sí…, que esta gente desapareció hace más de 3000 años a.C., pero tontos precisamente no eran. Además…, que tampoco supongo que creyeran que las piedras fueran jauja porque si no…, otro gallo les hubiera cantado.

***Estos dos brazaletes, pertenecieron a la reina Ahhotep, dinastía XVII-XVIII (hacia 1570 a.C.), y están realizados en oro con incrustaciones de lapislázuli, cornalina, turquesa y loza vidriada.

No, no nos hemos vuelto locas ni somos unas flipadas: casualmente las hemos probado y…, personalmente tengo que decir que veo la vida distinta. ¡Y mis ovarios también! 😀 😀 😀
¡Ay maemía..., qué pena no haberlas descubierto antes….!
Además... ¡son taaaaan bonicas…!

Las piedras semipreciosas o gemas, son una especie de roca que se utilizan normalmente como adornos, las vemos a menudo en collares, pulseras, y otros complementos; además, se dice…, se cuenta…, se rumorea…, que poseen propiedades energéticas que pueden beneficiar al organismo.
Algunas llevan utilizándose prácticamente desde la prehistoria.

¡Pausa dramática aquí!

Si crees que por usar una piedra van a desaparecer todos tus males por obra d’arte…, mal asunto.

La gemoterapia, es una de las trescientasveintisietemil terapias alternativas que hay en este mundo.
Te lo crees o no te lo crees.
Decides usarlo o no.
Lo peligroso de estas cosas, es llevarlas al extremo con los talifanismos. Como en todo.

Yo uso diferentes piedras: las he convertido, en mi caso en talismanes, que es parecido pero no lo mismo que los amuletos, porque las he programado y diseñado para mí: me gustan y me funcionan
No tengo explicación lógica o racional para explicarlo, pero me van bien, así que he llenado de piedras a todos los que para mí son importantes.

Vamos…, ¡qu’he conectado con los pedruscos de lujo!
Las limpio, las cargo y las programo: las hago mías.
…Como David Bisbal a su AveMaría. 😛

¿Soy una friki? No.
Ya te digo yo a ti que sí, pensaréis algunos. 😀 😀 😀
¿Dejaré de usar la medicina tradicional por las piedras? Nuncajamásnever.
¿Me va a hacer daño usarlas? No.
Las piedras se pueden usar en elixir pero NUNCA la malaquita porque es venenosa si se chupa o ingiere. Ni idea de en qué volumen.
¿Será mi vida mejor? ¡Alomojó…!
¿Me haré ricariquísima por usar piedras? ¡Ojalá!
No será por no intentarlo… 😛