¡Ya’stán a quí ííííííí!
Vinieron para quedarse. 😛

 


***Carol Anne, go into the light!

Chí…, la noche del martes es la noche de los fantasmas y las brujas. 😀 😀 😀
Permitid que me ría.
Con los tiempos que corren…, ¿y solo el 31 de octubre es su noche? ¡Pero si estamos rodeados!
Este año halloween ni siquiera ha terminado todavía: sesión continua. ¡…Y lo que te rondaré morena…!
Vas a la calle, y ahí están. Miras el fleibur, o el instagram, y ya del tuister ni hablamos…, y ahí están. Pones la tele, y ahí están. ¡Están por todas partes!
Dan ganas de independizarse. En secreto. 😛

Ahora en serio: vamos a centrarnos, again, 😛 en esa fiesta que casi todos pensábamos que nos habían colado los americanos pero que resulta que no, llamada Halloween.
Ya hablé en la entrada anterior del origen de Jálogüin, y fíjatetú, que resulta que es una fiesta con origen en Irlanda, Eu-ro-pa, y que los americanos, que lo hacen casi todo mejor, la han extendido por todas partes como solo ellos saben: ¡a lo putogrande!

Así que así empezó todo: Hace más de 2.500 años, los celtas se vestían como fantasmas, muertos vivientes, brujas, personas sin cabeza y demás cosas de miedo para poder salir a la calle la noche del 31 de octubre y de este modo no ser reconocidos por los verdaderos fantasmas y brujas. Además, se decoraban los poblados y las casas con huesos, calaveras y todo lo monstruoso que se os ocurra para despistar a esos seres del inframundo.
Según la leyenda, esa última noche del mes de octubre, los muertos salían de los cementerios y volvían a la vida a pedir comida a los vivos a cambio de no llevar a cabo sus conjuros y maldiciones.
¿Trick or treat?

 

Addams family

 

Muertos vivientes…, brujas…, calaveras…, calabazas… ¡Aquí quería yo llegar: a las calabazas! Porque…, ¿por qué calabazas?
Continua contando la leyenda
que un hombre irlandés malomalísimo llamado Jack, no mereció un lugar ni en el cielo ni en el infierno cuando murió, y debido a su maldad extrema y a un pacto que hizo con el diablo y que no terminó saliéndole del todo bien…, su espíritu se vio obligado a vagar por el mundo implorando la entrada en uno u otro sitio, iluminando su camino con un trozo de carbón incandescente dentro de un nabo tallado con agujeros. Los inmigrantes irlandeses que llegaron por cienes y cienes a Estados Unidos en el siglo XIX, encontraron en su nuevo país el fruto de una planta mucho más fácil de tallar: la calabaza, redonda y anaranjada y que se cosecha en EE.UU. entrado el otoño, o sea ahora mismito, y que por eso está tan íntimamente asociada con Halloween en los Yiuneit Esteits.

 


Jack o’lantern o linterna de Jack.

 

Ome…, en aquellos tiempos, mucha gracia no les haría la fiestecita…, pero luego con el tiempo, pues…, parecido a lo que pasó aquí con el hijo de la Tomasa: primero te cagas de miedo, y luego t’escohonas del asunto.
¡Enga…, que los niños también se disfracen! Y claro…, aparecen los disfraces cuquis.
¡Toc, toc!
– ¡Ay qué mono el niño vestido de conejito…!
+ Cheñora…, déjese de zanahorias y deme
¡CA-RA-ME-LOS o huevazo en la puerta!
¿Truco o trato?

 

Art Sucré.

 

¡Esto ya se va poniendo más divertido!
Yo es que me la imagino algo así la evolución… 😛 😀 😀

Muertos vivientes…, brujas…, calabazas…, calaveras… ¡Aquí quería yo llegar ahora: a las calaveras!
Una calavera puede dar un repelús importante. Por no decir asquete… O asco. O ascazo, pero es ponerle una sonrisita, una flor o un adorno y resultan taaaaan monas…! ♥♥♥
Hay gente que ni así le gustan, también os voy a decir…

Nosotras teníamos unos llaveros cuando empezamos de un esqueleto más monooooo... La Chusa la llamábamos, porque nos recordaba al personaje de LaPazPadilla en La que se avecina, y no porque semejante personaja fuera/sea mona, que ya os digo que no lo es, pero tenía la misma pinta: así, como…, con las piernas mirando a los portales.

 


La Chusa.

¡No me digáis que no era monísima!
A nuestra Chusa…, tuvimos que mandarla al otro barrio. La recordamos con cariño. 🙂 🙂 😀

Por cierto…, ¡fíjate tú qu’en la entrada anterior os conté to-do de las catrinas, y va y se me olvida hablaros de nuestra pulsera de calaveras Catrina! Con ese pelazo rojo y esa sonrisa…


Pulsera Catrina.

Pues…, yo creo que ahora sí que tengo todo dicho sobre Halloween…
Disfraces…, calabazas…, chuches…, calaveras…, uno de nuestros joyos
Sí, ¡ahora sí está todo! 😀 😀 😀

Ya solo me queda desearos que paséis un feliz Halloween, disfrazados o no: como queráis y/o podáis.

Lo que para algunos es un cachondeo de fiesta, para otros no lo es tanto porque no nos vamos a olvidar de que Halloween, es la noche previa a lo que aquí se llama el Día de todos los Santos.

Y otra cosa…, a esos cansinos que siempre están con la matraca de yo jalogüin no lo celebro porque es una fiesta yanqui, ¡tiradlos al mar, pliz!
¡PE SA DOS, que sois muy pesados!

BOO!!!